Historia
Rivadavia
Un poco de historia
Un poco de historia
Hacia el siglo XVIII, nuestro territorio departamental pertenecía al llamado entonces: “Curato de Corocorto”, una de las tres partes en que estaba dividida la provincia de Mendoza, cuando pertenecía a la capitanía de Chile. Esta jurisdicción estaba ubicada entre el margen izquierdo del Río Tunuyán, hacia el Este el Desaguadero y al Oeste la localidad de Las Ramadas.
Esto fue el origen del departamento, un asentamiento que surgido junto a las márgenes del río Tunuyán, que era la fuente de vida y nucleaba como ámbito, actividades de transporte de carretas con sal hacia Corocorto y San Luis, cruzando por “pasos”, el río. En torno a esos Pasos llamados. Copis, Barrancas, Otoyán, Ensenada Olguín (hoy Santa María de Oro) se fueron construyendo asentamientos de madera y techos de paja o totora para dar albergue a los arrieros, dichas construcciones eran llamadas “Ramadas”.
Pronto, los que fueron asentamientos provisorios se transformaron en sitios estables, dado que los salineros necesitaban descansar, refrescar sus animales, arreglar sus carretas o esperar que las aguas del río bajaran, quedándose por tiempos largos en las Ramadas. Primero hubo dos postas de “las Ramadas”, luego, cerca de la última que se creó, nace un caserío,” La Ramada” o aldea de las Ramadas, que luego será la Villa de San Isidro.
Pronto, los que fueron asentamientos provisorios se transformaron en sitios estables, dado que los salineros necesitaban descansar, refrescar sus animales, arreglar sus carretas o esperar que las aguas del río bajaran, quedándose por tiempos largos en las Ramadas. Primero hubo dos postas de “las Ramadas”, luego, cerca de la última que se creó, nace un caserío,” La Ramada” o aldea de las Ramadas, que luego será la Villa de San Isidro.
Según el historiador Juan Ramón Gutiérrez, el cambio de nombre de las ramadas por San Isidro, se debió a un milagro que tuvo por protagonista a un sacerdote: Fray Cristóbal de Valera, quien abrazado a una estatuilla de madera que representaba a San Isidro Labrador, cruzó las peligrosas aguas del Tunuyán para dar santo sacramento a un moribundo sin sufrir riesgo alguno. Desde este hecho se comenzó a hablar del “milagro de San Isidro” y se desplazó el nombre de las Ramadas por el del Santo Patrono de las Mieses.
Cuando los españoles llegaron a esta zona encontraron tierras sembradas con maíz, zapallos y también papas, llamadas ”criadillas de la tierra” por los conquistadores, que desconocían y luego apreciaron. La tierra era generosa, había pasto tierno, alfalfa, sembradíos de trigo y luego el ganado vacuno y ovino que, en ese contexto prosperó prolíficamente.
En 1810 ya nuestro departamento tenía la denominación “San Isidro”. En 1859, al crearse el departamento de Junín, se llamó Villa de Junín, en 1872 la Villa de San Isidro recupera su nombre y pasa a ser cabecera de la población del Retamo.
Pedro Moyano Cornejo recibió por sus servicios a la corona de España, una enorme extensión de tierra: El Valle de Uyata, cuyo jefe indígena era Pasambay. Estas tierras correspondían a toda la extensión de nuestro departamento y más. En el mejor lugar de ese territorio, con pastos tiernos y maizales, cultivados por los indios, Moyano fundó su estancia: El rodeo de Moyano se conoció como Estancia de la Reducción y por último “Reducción”, uno de los más antiguos distritos de nuestro departamento. En este lugar también quedó uno de los últimos reductos de indígenas. En esa época los indios eran considerados vasallos del rey y si bien , legalmente, estaba prohibido maltratarlos y abusar de su trabajo, los encomenderos los trataban como esclavos, ellos fueron los que abrieron los primeros cursos de riego y mano de obra de construcciones también.
Como lugar de descanso para el trajín de hombres y animales, en un espacio tranquilo y cuidado, nace “La Libertad”. Allí se encontraba uno de los primeros talleres de herrería para reparar las carretas desvencijadas por los largos viajes, algunos de estos de mes y medio de duración. En esa casi porción de desierto, comienzan a hacerse tareas de carpintería, talabartería y lo que iba demandando el trabajo de los arrieros. Entre los primeros pobladores de La Libertad, se mencionan a los doce hermanos Ferreyra, procedentes de San Luis, quienes aportaron al lugar la cultura que traían. Bibiana Glow de Ferreyra , en esta familia, se destacó por aportar a este lugar la organización de una instrucción musical, intelectual y religiosa, primero lo hizo con sus hijos y familia y luego esta tarea se fue extendiendo a otros pobladores. Ella marcó lo que sería la base de la escuela “Cornelio Saavedra”, la Capilla y los primeros talleres de la zona.
El primer Subdelegado de Rivadavia fue Don Isaac Estrella. Nació en el 1820 y murió en 1879. Hizo construir puentes y desagües para ciénagas, hizo plantar árboles, gestionó escuelas y nombramientos de maestros y, en el tema salud, afrontó con seriedad las epidemias también se hizo responsable de controles sobre hurto de ganados y de problemas delictivos que acosaban en esa época a la sociedad.
La calle “Chañar” fue una de las más antiguas de nuestro departamento, ésta cortaba con la calle ”Del Medio” que pronto se convirtió en la carretera Real que unía, nada menos, que Mendoza con el Litoral y el puerto de Buenos Aires.
A mediados del siglo XIX aparece en el villorrio de San Isidro, Fernando Bravo, oriundo de Chile, quien donó los terrenos de lo que sería nuestra primera plaza departamental. Nuestra plaza logró, en 1918 su definición como jardín artístico cuya belleza fue admirada y disfrutada tanto por rivadaviences como por visitantes; por las bellezas vegetales autóctona y exóticas que le merecieron un premio del gobierno francés, como la mejor de Mendoza por su diversidad de plantas y flores.
Documentación del Archivo Histórico, ubica este hecho en el año 1851. Bravo, también un ferviente católico, observó que el naciente pueblo no tenía capilla o centro de congregación religioso alguno y es así que, con sus conocimientos de constructor y la ayuda de su familia levantó el primer templo de nuestro departamento. Cerca de la plaza, Isaac Estrella, realizó al costado de los terrenos de la Plaza, el Primer Corralón del pueblo.
Documentación del Archivo Histórico, ubica este hecho en el año 1851. Bravo, también un ferviente católico, observó que el naciente pueblo no tenía capilla o centro de congregación religioso alguno y es así que, con sus conocimientos de constructor y la ayuda de su familia levantó el primer templo de nuestro departamento. Cerca de la plaza, Isaac Estrella, realizó al costado de los terrenos de la Plaza, el Primer Corralón del pueblo.
En 1884 la Legislatura de la Provincia aprueba y promulga la ley por la que se crea una nueva jurisdicción independiente, denominada desde entonces y hasta ahora: Rivadavia, el decreto de creación expresa, en su parte más importante, lo siguiente: "Con parte de los pobladores de San Martín y Junín, se construirá un nuevo departamento que se llamará Rivadavia". Uno de los principales protagonistas, por su iniciativa, de la concreción de la creación de nuestro departamento fue el general, gobernador en ese entonces: Rufino Ortega. En esa época ya nuestro Departamento contaba con canales, acequias y otras obras, una población creciente, nuevas calles y terrenos cultivados. Las principales actividades económicas eran la explotación de pasto (alfalfa), la cría de ganado y la agricultura con un predominio de plantación de vides, entre otras especies.
Siendo Isaac Estrella subdelegado , en el año 1853 se designó a Maximiano Gómez como el primer maestro a sueldo de nuestro pueblo. Según Estrella: ” la educación de los niños es lo más importante para el porvenir de nuestro pueblo”, en ese entonces el subdelegado amenazaba a los padres indolentes respecto a la educación de sus hijos con multas si no los enviaban a la escuela.
El primero de agosto de 1853 empieza a funcionar la primera escuela de nuestro departamento en calle Lavalle. En 1910 Rivadavia contaba con diez escuelas.
En el año 1888 el señor Peregrino Román construyó el Canal los Andes, con una extensión de 332 kilómetros. Esta obra se terminó en 1889 y sirvió como cauce de cultivos a más de 6.000 hectáreas. Los distritos que se favorecieron con esta obra, entre otros fueron: Campamentos, El Mirador y La Central.
Hacia 1900, la Villa Cabecera del departamento recibía a inmigrantes chilenos, italianos, turcos otomanos, etc., quienes, con su cultura y trabajo, van a transformar y marcar la identidad futura del departamento, tanto en lo cultural como en lo productivo. Los aportes de la inmigración fueron fundamentales en el progreso de la agricultura. En esta época ya existían instituciones sociales, clubes, pequeñas industrias y comercio, imprentas, librerías, confiterías, etc.
Hacia 1900, la Villa Cabecera del departamento recibía a inmigrantes chilenos, italianos, turcos otomanos, etc., quienes, con su cultura y trabajo, van a transformar y marcar la identidad futura del departamento, tanto en lo cultural como en lo productivo. Los aportes de la inmigración fueron fundamentales en el progreso de la agricultura. En esta época ya existían instituciones sociales, clubes, pequeñas industrias y comercio, imprentas, librerías, confiterías, etc.
En el año 1903 se construye la primera Casa Municipal en Lavalle y Aristóbulo del Valle, (anteriormente funcionó en forma muy rudimentaria en calle San Isidro y San Martín), nuestro departamento tiene ya también su cementerio, la plaza central del departamento, el puente que cruza el río Tunuyán que en sus orígenes fue de madera y luego de hierro y hormigón. Estos espacios han vivido las modificaciones lógicas de todo avance, refacciones, remodelaciones, ajustes, etc., pero aún están en el mismo sitio que les dio origen
El tren llega a darle vida nueva a este departamento, el 26 de enero de 1908 se inaugura el ramal férreo que atraviesa nuestro pueblo, esta es llamada” Estación Rivadavia”. Comienza un cambio productivo y de evolución en el pueblo, traslado de pasajeros, transporte de productos agrícolas e industriales. Trabajo para ferroviarios, obreros municipales de mantenimiento y desarrollo de comercio, hospedaje en zonas aledañas. La Estación estaba ubicada en Calle Vicuña Prado.
Hasta aquí hitos históricos muy importantes en la configuración de nuestro departamento. A esto se le suma el desarrollo de lo que fue el emporio agroindustrial de Juan B. Gargantini: bodegas y fábricas de elaboración, plantíos, auge de empleo y producción en esta zona y el complejo céntrico cultural y arquitectónico de Centorbi que nos ha dejado uno de sus más preciosos bienes: El Cine Teatro Ducal, con más de 800 butacas, uno de los pocos edificios de este tipo que quedan en la Argentina.
Rivadavia se ha desarrollado culturalmente, en educación, vitivinicultura (bodegas y viñedos), Es un pueblo que crece y enfrenta su presente con vista al futuro, se adapta a los cambios que implican desarrollo en distintas áreas socioculturales y económicas, se reconoce con una identidad única que se proyecta hacia el afuera.
Fuentes: Rayner Gusberti y Profesor Gustavo Capone
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